La historia del “minero infiel” Yonni Barrios se aleja cada vez más de la potencial tragedia para convertirse en una verdadera telenovela con entregas por capítulos. Tras conocerse que, antes de ingresar a la mina San José, el hombre de 50 años salía con dos mujeres a la vez, la que dio inicio a un nuevo episodio fue ni más ni menos que su amante, Susana Valenzuela, quien reconoció que Yonni había tenido en el pasado una tercera relación paralela, y que fue ella la que debió ponerle fin a la fuerza.

La mujer de 52 años fue quien recibió al obrero con un incómodo abrazo y un “piquito” cuando él salió de la cápsula de rescate. Pero parece que le gustó ser el centro de atención y, ahora, brindó una entrevista para la radio colombiana “LAFM” en la que, decidida a aumentar aún más la fama de su hombre, contó detalles muy íntimos de la relación que mantenían a escondidas hace 10 años.

Susana aseguró que ya es formalmente la actual pareja del minero, porque “él me dijo que después de esto era sólo mío”. Aún así, no tiene ninguna intención de casarse.

Sin embargo, lo más jugoso de la conversación fue el momento en el que develó la existencia de una “tercera” en la vida de Yonni, a la que llamó Rosa Estela. “Tenía 25 años. A esa también la mandé a bañarse. Me costó más, porque era más joven que yo. Le pegué mucho, la tuve que sacar a golpes. ¿Cómo me lo va a quitar, si yo estoy enamorada?”, confesó.

No conforme con esta bomba mediática, la desvergonzada mujer cargó duro contra Marta Salinas, la esposa de Barrios, de la que está separado. “La momia tiene 69 años. ¿Cómo la voy a querer si se lo comió antes que yo? Estoy celosa”, lanzó.

Además, aclaró que “aunque no está divorciado, él ya estaba separado hace rato”, pero «cuando aparece el dinero, los muertos salen de la tumba. La vieja salió porque se dio cuenta que Yonni no estaba muerto y quería cobrar plata. Cuando la gente no tiene sentimientos ni sabe lo que es el amor, piensa que la plata le va a llenar la vida», dijo, refiriéndose a las suculentas sumas de dinero y regalos a los que ahora podrá acceder el hombre.

“Cuando pasa la fama, te quedás solo y triste, y eso es lo que no quiero que le pase a mi guaguo, porque yo lo amo y él me ama, y vamos a luchar hasta la muerte porque esto no lo puede romper nadie. Es mío y chau», siguió la amante.

Al ser consultada sobre por qué Salinas no había ido a recibir a su esposo en el rescate, Susana explicó: “Le dije que viniera para decirme las cosas en la cara, pero la vieja no quiso aparecer. Si se aparecía, no la iba a dejar en ridículo, pero no es tonta y se escondió”.

La charla se puso caliente cuando le preguntaron qué le había dicho Barrios al oído en los primeros minutos del reencuentro. “Te voy a dar duro”, respondió la mujer, sin pudores.

«Me dijo que me quedara escondida en el baño del hospital, para cuando todos se durmieran. Pero no me dejaron entrar porque dijeron que lo querían vivo. Y si lo habían sacado vivo de la mina, no lo podía ‘matar’ yo”, aseguró la mujer, causando la risa de los periodistas que la entrevistaban.

Aún así, pasadas las primeras horas, admitió que “ya nos dimos besitos e hicimos de todo. La viejita no fue, si casi no puede caminar”, ironizó de nuevo.

«Â¿No le molesta que le diga la amante?», preguntó la periodista, a lo que la actual pareja de Barrios respondió: «No, pero digan que yo soy la que le quitó el marido a la otra».

Después, todo se desmadró:“Me da grandeza que le digan el minero de las dos mujeres, porque es el único en esa situación. A cualquiera le gustaría estar en su lugar. Él es perforador, perfora todos los hoyos que le piden. A mi me tiene toda perforadita y muy feliz. Yo no tengo ningún lado virgen”, dijo, sacada.

Al mismo tiempo, señaló que Barrios no puede “hacer hijos” porque le cortaron un testículo cuando era chico, mientras que ella sí tiene tres de un anterior matrimonio.