En un clima en el que dominaron las emociones y los nervios, ayer arrancó la cuarta temporada de Mañanas informales por Canal 13, en un regreso esperado y difícil, debido a la cercana muerte —el 12 de marzo— de su creador y alma mater del programa, Jorge Guinzburg. Precisamente su figura y el recuerdo constante en imágenes, en risas y llantos de sus compañeros fueron el eje del primer envío del ciclo. A Ernestina Pais, Osvaldo Bazán, Marcos Bicho Gómez (el payaso Malaonda), Gastón Recondo y Luciano Gallende, se les sumó Ronnie Arias, como nuevo conductor y Diego Maradona, Miguel Angel Rodríguez y Joaquín Sabina (desde España), entre los invitados, además de la presencia, en el piso, de tres de los hijos de Jorge, que no se movieron ni un minuto. Aquí, el cronograma de un regreso muy especial.

9.25: El estudio de Canal 13 se puebla de productores y técnicos que corren para terminar con los últimos detalles de la escenografía nueva. Hay saludos efusivos, de reencuentro entre todo el equipo. Malaonda se ubica en el sillón con la nariz roja sobre la frente y Ernestina, pendiente de todo, le advierte: Ponete la nariz que te están sacando una foto. Jorge te hubiera retado. Mientras, Ronnie Arias camina por todo el estudio visiblemente nervioso. Es lógico: se trata de su debut en vivo y en una situación muy especial. Para distender, Ernestina (que por momentos se puso el programa al hombro) larga: ¿Qué hace Ronnie Arias acá? Ronnie, repasando la rutina una y mil veces, se autocritica: ¡Qué serio que estoy, por favor! De pronto, aparece la voz del director que le grita: «Ronnie, salí del plano» y suena casi como un bautismo de fuego.

El comienzo del progama los encuentra a todos de pie. Este es el inicio más difícil. Nos preguntamos todos los días si empezar o no. Pero Andrea Stivel, la mujer de Jorge y productora general del programa, quiso que siguiéramos adelante. Y sabemos que era la voluntad explícita de Jorge, dijo Ernestina con lágrimas contenidas. Y después de que cada uno argumentó las razones de la vuelta, llegó el primer corte. Enseguida, cada uno de los integrantes del programa contó cómo lo había conocido a Guinzburg, destacando la intuición del conductor para armar equipos y descubrir gente compatible. «Era tan generoso que te hacía sentir inteligente» , dijo Malaonda. También la gente que trabaja detrás de cámara pudo expresar su sensación en un día tan particular. Cuando le tocó el turno a uno de los camarógrafos, Cobre, el hombre no pudo emitir palabra. En el corte, hubo cánticos de reproche contra él porque su emoción casi logra el quiebre de todo el equipo. Esa ambivalencia fue la que se vivió detrás de escena durante las tres horas y media en vivo: las lágrimas siempre a punto de estallar, la voz quebrada y enseguida, un chiste para levantar el ánimo. Chicos, si nos bajoneamos un poquito miramos la camisa de Ronnie y listo, dijo Malaonda, refiriéndose al color rosa en la vestimenta del conductor debutante.

10.00: Durante un corte, tres de los hijos de Guinzburg, Sacha, Ian y Malena, se instalan en uno de los costados del estudio y siguen con mucha atención todo lo que pasa desde el monitor. Andrea Stivel, productora y esposa de Guinzburg, antes del final del programa, sólo bajará una vez desde el control donde monitorea todo hasta el más mínimo detalle. Nos damos fuerza mutuamente, dice Ernestina. Después, cuatros humoristas dibujantes (Sendra, Peni, Alfredo Sábat y Miguel Rep) harán su personal homenaje al conductor en sendos dibujos.

11.20: Llega Diego Maradona al estudio. Flaco, distendido y de buen humor, recuerda que conoció a Guinzburg durante un reportaje en Peor es nada y volvió a relatar su primera relación sexual, bajo la mirada atenta y discreta de su hija Dalma, detrás de cámaras.
En los cortes, con segmentos de momentos memorables de otras temporadas (como el baile disco con pelucas al estilo Gloria Gaynor), los integrantes del equipo miran los monitores y recuerdan anécdotas, como quien mira fotos familiares.¿Te acordás?, Qué flaco que estabas

12.00: El famoso pogo de las 12 que impuso el programa va al aire con un tape del último recital de Los Piojos en el Quilmes Rock, cuando el grupo homenajeó al conductor en ese show al ritmo del tema Como Alí.

12.05: El actor Miguel Angel Rodríguez se suma al living de amigos que, de a ratos, hablan en pasado y después, en presente, sobre Guinzburg. La sucesión de imágenes con el conductor riendo o entrevistando crea una extraña sensación en el aire que por momentos lleva a un silencio absoluto en el estudio, algo casi imposible de lograr generalmente. En el corte, Ernestina aprovecha para ir al baño, pero antes se abraza con ternura a Malena, Ian y Sacha y les confiesa los nervios de la noche anterior: «Ayer no dormí nada, hablé con Andrea por teléfono y le decía que no iba a poder hacerlo. Estoy como anestesiada» . Bazán se suma al saludo y comparte la sensación: «Si no me pongo a pensar, todo fluye bastante bien».

12.26: Otros dos amigos de Guinzburg, los españoles Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat, aparecen en otro tape, en la última entrevista que el conductor les hizo juntos. Y enseguida, una comunicación telefónica con Madrid conecta a Sabina con la gente del estudio. «Aquí estoy, los veo y estoy riéndome en la tristeza», dice el artista.

12.58: Maradona y Rodríguez felicitan al equipo. En pantalla pasa el último tape con la imagen de Jorge mientras suena Imagine de John Lennon. De regreso, apenas alcanza para un saludo y un aplauso cerrado. En cuanto se apagan las luces, Ernestina se quiebra y llora abrazada con el Bicho Gómez. En una suerte de catarsis colectiva, se mezclan los abrazos y las lágrimas entre conductores, técnicos y amigos. Misión cumplida.