Fue una boda inolvidable, en la que me empecé a involucrar en junio de 2010. Un día me llamó Michael Bublé, a quien conocía desde el comienzo de su carrera, ya que en mi casa se escuchan todos sus discos. Me preguntó si podía actuar en su casamiento porque deseaba darle una sorpresa a la novia, ya que a ella le encantaban mis canciones. Acepté con mucho gusto e, inicialmente, iba a venir a cantarle dos canciones, acompañado sólo con un piano.

Mantuve el secreto, como Michael me pidió, hasta el mes de enero de 2011, cuando a él mismo en una entrevista en Europa le preguntaron si iba a cantar en su boda. Bublé contestó que su novia soñaba con que cantara Ricardo Montaner. Fue ahí que le dijo a Luisana (Lopilato): ‘Bueno, si ese es tu deseo, se te va a cumplir, porque yo ya hablé con Montaner’. Luego, Luisana se comunicó con mi oficina y me mandó una lista con las canciones que quería que cantara en su boda. Así es que decidí venir con toda mi banda para cumplir el sueño de Lopilato.

Los novios fueron muy cariñosos conmigo y con mi familia (asistió con su mujer Marlene Rodríguez Miranda y sus hijos, Ricardo, Mauricio y Eva Luna). Yo brindé un pequeño discurso en el que dije que hoy en día, con cinco hijos y una mujer maravillosa, sé que es posible ser felices si uno se lo propone. Agregué que esperaba volvérmelos a encontrar dentro de muchos años y que ellos se pudieran ver como nosotros ahora, como una familia feliz y numerosa.

Toda la noche hubo jarana, fue una fiesta súper alegre. Los novios entraron al salón muy emocionados, después bailaron valses y temas de Frank Sinatra. Las familias de ella y de él, uno por uno, vinieron a darme las gracias por haber viajado. En mi show canté seis canciones, entre ellas ‘Me vas a extrañar’ y ‘Cachita’. Luisana entonó conmigo los coros en ‘Tan enamorado’, y Michael trataba de seguirla porque sé que lo ha martirizado bastante haciéndole escuchar mis discos. ¡La versión que hice de ‘Soy feliz’ duró toda la vida! Fue muy largo porque hubo que repetir y repetir y repetir.

Los invitados no paraban de saltar Los novios volvieron a subir al escenario y cantaron el coro conmigo: ‘¡Vamos que la vida es una fiesta!’ Durante toda mi actuación, Luisana y Michael no dejaron de bailar.

Cuando cantó Bublé, me acerqué al escenario e intenté infructuosamente interpretar en inglés uno de sus temas Mis hijos ‘Ricky’ y ‘Mau’ cantaron con él al unísono, y Bublé le dedicó un tema a Eva Luna, uno que a mi hija le encanta En otro momento de la noche, la invitó a bailar en medio de la pista y Eva Luna quedó fascinada

Después que terminó su show, Michael comentó que, a partir de ahora, yo era su nuevo héroe Luisana le ha hablado a Bublé de mi trabajo social con la niñez, y él dijo que quiere aportar para mi fundación y ser un padrino, lo que me conmovió muchísimo

En otro momento de la noche, Bublé vino a sentarse un rato a nuestra mesa y me confesó que no podía creer que estuviéramos ahí, con mi familia y toda la banda Destacó el gesto de que no hayamos querido que nos paguen ni siquiera los pasajes Me dijo que no le iba a alcanzar toda su vida para agradecerme semejante regalo de boda, y que contara con él para lo que yo quisiese

Entonces, yo le dije en broma que lo iba a convocar para cuando Eva Luna se case El se rió y me dijo: ‘Con mucho gusto, si todavía sigo siendo famoso’ Es un hombre muy humilde con quien hemos pactado reencontrarnos musicalmente en algún momento Les regalé un show mágico a los novios, con cariño y alegría ¡Fue una boda muy cool!”

Fuente: Caras