Mañana, en México y Buenos Aires, se realizará el megafestival de la fundación Alas, para promocionar la actividad de esta ONG de los famosos.

Mañana por la tarde, cuando una veintena de estrellas de la música suba a los escenarios montados al aire libre en la plaza del Zócalo, de México, y en la Costanera Sur, de Buenos Aires, comenzará la primera campaña de difusión prevista por la Fundación Alas, dedicada a la niñez en América latina.

Una de las particularidades de esta fundación es que está integrada por mucha gente famosa. Sólo en su consejo de activistas figuran Miguel Bosé (presidente del consejo), Shakira, Alejandro Sanz, Juanes y Diego Torres, entre otros que cantarán mañana y que trabajan para esta ONG con sede en La Ciudad del Saber, Panamá. Incluso, Gabriel García Márquez es el presidente honorario, y el futuro marido de Shakira es uno de los vicepresidentes de la junta directiva.

Pero lo principal de esta fundación no son las figuras sino su finalidad. Sus miembros la definen como un movimiento que impulsa el compromiso social colectivo para apoyar programas de desarrollo infantil temprano, para niños entre 0 y 6 años, en América latina.

¿Por qué este interés? Según sus investigaciones, el ochenta por ciento del desarrollo cerebral de una persona ocurre entre su nacimiento y los tres años. Y desde entonces, hasta los 6, se establecen las aptitudes básicas de comunicación. Para que eso ocurra deben estar garantizadas una buena nutrición, buena salud y educación. Tan simple y claro de decir; tan difícil de realizar. Pero el proyecto está en marcha y está centrado en los países de América latina aunque no participen únicamente artistas americanos.

Alcanza con ver el protagonismo que tienen algunos españoles. Tanto Miguel Bosé como Alejandro Sanz se embarcaron en esta idea de llevar adelante la fundación Alas sin que el proyecto tenga que ver con su país. "Quizás es porque le debemos mucho a América, tenemos un contacto muy directo. Tenemos amigos, gente a la que queremos mucho. Y vemos las necesidades que existen allí", aclaraba Alejandro Sanz, vía telefónica desde España, durante una charla que mantuvo días atrás con LA NACION.

"Nos sentimos parte de la comunidad iberoamericana. Por más que estemos en Europa nos consideramos mucho más cercanos a los pueblos latinoamericanos que a los franceses o a los alemanes. También vemos las injusticias, los repartos tan desiguales que existen allí [en América]. Entonces, de algún modo queremos apoyar esta causa con nuestros compañeros hispanohablantes, con quienes tenemos una sensibilidad parecida. Queremos unirnos para concientizar y exigir a los gobiernos para que cumplan con su papel. Nuestra intención es crear un movimiento y la necesidad en la gente de exigir que sus gobiernos hagan el trabajo".

Excepto por los grandes festivales -del Concierto por Bangladesh, de 1971, al Live Aid, en los ochenta- que sólo requerían la participación de los artistas para cantar gratis una noche, ahora parecería que los músicos asumen un compromiso que demanda tiempo y constancia. "No puedo hablar por las generaciones anteriores. Yo creo que a lo mejor ahora tenemos más información. Quizá siempre se tuvo la intención de hacer cosas, sólo que muchas veces no supimos cómo. Por fin hemos conseguido ponernos de acuerdo y eso es algo para celebrar. Ese movimiento del que te hablo es para contagiar a la gente. Que los fans de nuestra música sean, junto con nosotros, los motores de este movimiento.

-¿Cómo será tu show en Buenos Aires?

-Quiero estar un par de días antes para ver bien qué voy a hacer. Me gustaría cantar un temita con Fito. Vamos a ver qué surge. Obviamente si está Shakira allí aprovecharemos para cantar el par de temas que hemos hecho juntos.

En Alas no sólo son famosos los que suben al escenario. Hasta la directora de comunicaciones es conocida. Se trata de Ruth Infarinato, una de las más famosas Vj que tuvo la cadena MTV, también conocida por sus habituales cambios de peinado y color de cabello. Ahora su labor es diferente. En comunicación telefónica con LA NACION, mientras estaba por subir a un avión en Miami para dirigirse a México, a propósito de los preparativos de los conciertos, Ruth contó algunos detalles del trabajo de Alas. Por ejemplo, que se pensó en hacerlo en varias ciudades, pero que finalmente para esta primera campaña de promoción de las actividades de la fundación los conciertos simultáneos en puntos estratégicos como Buenos Aires y México era un buen comienzo. También aclaró que toda la producción se cubre con patrocinantes ya que la fundación no destina dinero de su presupuesto para estas jornadas musicales: "Los artistas no cobran. Además, hacemos un gran ajuste de presupuesto. Hay austeridad".

En algún momento se habló de realizar eventos latinoamericanos como el Live 8 y el Live Earth, de gran suceso mundial. Pero los rumores pronto se disiparon, quizá porque la labor de Alas tiene otro enfoque. "Live 8 tenía un objetivo propio, su causa es muy concreta, está referida a la deudas de ciertos países -explicaba Ruth-. Y Live Earth hace foco en el medio ambiente. Alas, en cambio, es una organización que se enfoca en la niñez. Hay muchos denominadores comunes en los países tercermundistas. La pobreza gira en torno a esto fuertemente. Al querer nosotros atender a la niñez tenemos que atender el desarrollo infantil temprano", concluye.

Música por los niños | LANACION.com