Luis Miguel

Luis Miguel

Cuatro fechas en Vélez: 27, 28, 29 y 30 de noviembre. Un logro que no muchos han podido igualar en la historia de la música en la Argentina, y que de hecho lo acerca a él, Luis Miguel, a los récords de convocatoria que usualmente ostentan las visitas internacionales rockeras (como los Rolling Stones, por ejemplo) o los grandes regresos nacionales (Soda Stereo). 

 

El tour que lo trae a Buenos Aires es una excusa para presentar su último disco Cómplices, editado en mayo de este año. El álbum, como los conciertos que vinieron tras él, también alcanzó un récord: debutó en el puesto número 10 del ranking Billboard 200, la más alta posición de un LP completamente interpretado en español. 

La gira comenzó el 2 de octubre en Broomfield, Estados Unidos. Durante todo ese mes, y hasta principios de noviembre, Luismi pasó por varias ciudades norteamericanas, entre ellas San Antonio, Kansas, Chicago, Atlantic City y Nueva York, donde colmó una vez más el mítico Madison Square Garden. Luego encaró la etapa centroamericana del tour, con shows en República Dominicana y Puerto Rico. Y finalmente viene al sur, donde dará cuatro conciertos en Santiago de Chile (del 20 al 22 de noviembre), uno en Mendoza (25), los cuatro mencionados en Buenos Aires, uno en Córdoba (2/12), otro en Rosario (3/12) y un fin de fiesta a todo dar, con una presentación en el Punta del Este Resort & Casino de aquella ciudad balnearia uruguaya. 

Lo que sus fans se preguntan es con qué se encontrarán en el show. ¿Será la hora de regresar a sus raíces de pop y baladas? ¿Insistirá con los boleros? ¿Las rancheras y demás géneros mexicanos estarán presentes? La respuesta a todo eso es… habrá un poco de todo. Clásicos pop como “Suave” y lentos romanticones como “La incondicional” figuran en el setlist, como así también los abolerados “Bésame” y “El día que me quieras”. Y los mariachis, con “El rey” a la cabeza, tampoco faltarán a la cita. “Amarte es un placer”, “Como duele”, “Encadenados”, “No sé tú”, “La puerta”, “El reloj”, “Si tú te atreves”, “Sabes una cosa”, “Echame a mi la culpa”, “El Viajero”, “Entrégate”, “Todo y nada”, “Pensar en ti”, “Yo que no vivo sin ti”, “Culpable o no”… sin duda, los hits abundarán. 

Como buena estrella que es, Luis Miguel está demostrando en esta gira que tiene sus buenos caprichos. Al llegar a Chile, por ejemplo, exigió un jacuzzi en su camarín, cuadros con imágenes de pianos y ciudades, toallas negras y blancas, sillones de cuero, dos espejos y figuras de leones. Para comer y beber, leche, queso untable, mantequilla de maní, vino y mucho té. Hasta ahí, todo relativamente normal: el tema es que dentro de sus requerimientos figura un tipo de agua mineral que sólo se consigue en las islas Fiji, que tiene propiedades benéficas para la piel y el cabello, y que es embotellada sin ningún tipo de contacto humano. ¿Era para tanto?