Durante la presentación de su nuevo material a los medios, el ídolo aseguró que quiere recuperar la relación de respeto con la prensa, con la que siempre ha guardado su distancia debido a las especulaciones e historias que dijo, hacen mucho daño a los artistas.

Abierto y cercano, el ídolo mexicano de la canción Luis Miguel presentó su último trabajo, “Cómplices”, su primer disco con temas inéditos desde 2003, y propuso a los medios un pacto de “mutuo respeto”.

“Quisiera recuperar la relación de respeto con la prensa”, afirmó el astro latino en una conferencia de prensa en Ciudad de México, en la que recibió el cuádruple disco de platino obtenido por las 320.000 copias del álbum vendidas en un solo día en el país.

“Hay muchos programas de espectáculos y farándula que están haciendo mucho daño a los artistas y sus familias (…), especulan demasiado, crean demasiadas historias que no son ciertas”, afirmó desde un estrado, impecable con traje y corbata oscuros.

El cantante es el centro de los medios de comunicación desde hace meses a cuenta de su relación con la actriz Aracely Arámbula, madre de su hijo Miguel, por la presunta ruptura de la pareja, de la que no habló.

A pregunta expresa, Luis Miguel dijo no estar al tanto de un presunto veto hacia él por parte del grupo de comunicación mexicano Televisa, como barajan algunos medios.

La presentación congregó a decenas de periodistas de toda Iberoamérica, expectantes ante la llegada de un ídolo que se prodiga poco en apariciones públicas, y motivó un dispositivo de seguridad con más de un centenar de policías en la calle.

“Cómplices” fue puesto a la venta en todo el mundo, aunque ya estaba disponible en las tiendas de México desde ayer y en España desde el viernes pasado.

“Que les llegue al corazón de la misma forma que salió del nuestro”, deseó el cantante sobre el álbum, cuyas canciones llevan la firma del compositor español Manuel Alejandro, presente en el acto y a quien Luis Miguel saludó cariñosamente.

Ambos habían hecho mancuerna musical en algunos temas anteriormente, pero esta es la primera ocasión en la que colaboran en un disco íntegro, cuyas letras son de “gran profundidad”, dijo “El sol”, como se conoce al mexicano.

“Creo que este es un momento de madurez, por edad y por vivencias personales”, afirmó el divo, de 38 años, y que fue padre el año pasado de un niño por primera vez.

Precisamente uno de los temas, “Ay cariño”, contiene una referencia al pequeño Miguel, reveló el astro latino, que ha vendido más de 52 millones de discos en todo el mundo a lo largo de su trayectoria.

“Hay un aspecto del amor que no conocía, el amor de padre, que ha tenido un impacto en lo personal y lo profesional”, aseguró sonriente.

Cantar “es una terapia, una forma de vida” y llena de energía, afirmó, para declarar seguido que se encuentra con más fuerzas que hace “cinco o diez años”.

Luis Miguel apuntó que “no hay límites” en su carrera profesional porque “siempre hay metas por cumplir” y recordó sus inicios cuando una reportera argentina le mostró su primer disco, con apenas diez años.

“Mi carrera empezó realmente a los 15 o 16 años, cuando empecé a tomar decisiones propias y a llevarla por donde me parecía más adecuado”, reflexionó.

En sus últimos trabajos el mexicano había tocado el pop, la ranchera y la música navideña, y ahora se decanta por el estilo clásico con “Cómplices”.

Este es el primer álbum con temas inéditos desde 2003, cuando publicó “33”, ya que sus tres discos posteriores fueron de grandes éxitos y con canciones famosas de estilos ranchero y navideño, respectivamente.

Según declaró a una cadena de televisión estadounidense, la gira de “Cómplices” comenzará en agosto próximo.

Tras 38 minutos de charla distendida, “El sol” se retiró con un afectuoso saludo tras eludir aclarar si era de nuevo un “soltero codiciado”.

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