Al cantautor no le importaría ser telonero con tal de que la gente conozca su propuesta musical. Foto: Cortesía Sony BMG
Al cantautor no le importaría ser telonero con tal de que la gente conozca su propuesta musical. Foto: Cortesía Sony BMG

Luis Felipe Castañeda

Después de vender millones de discos, ofrecer conciertos alrededor del mundo y ser reconocido como uno de los más importantes compositores de la actualidad gracias a su participación en Sin Bandera, quizá resulte difícil pensar en Leonel García como un artista telonero.

Sin embargo, el cantante, quien comienza su aventura como solista con el proyecto León Polar, aseguró estar conciente de la necesidad de llegar a un nuevo público, dispuesto a escuchar la propuesta que se desprende de L.P., su primer álbum en solitario y del cual ya se escucha en la radio nacional el primer sencillo Miedo.

“Si le tengo que abrir un concierto a alguien, lo hago sin broncas. Puede parecer difícil después de que has tocado en arenas o en el Auditorio Nacional, pero cuando tienes un proyecto con otras características y quieres que el público lo escuche lo tienes que hacer”, dijo Leonel en entrevista exclusiva con Excélsior días antes del lanzamiento oficial del disco programado para mañana.

“Ya hicimos nuestro primer evento con un concierto en San Diego y es raro porque es la primera vez que me paro en un escenario solo y tengo que asimilar que no hay nadie al lado y que solo me tengo que echar todo. Es una experiencia diferente, pero es padre poder decir lo que estás sintiendo; es diferente, no sé si mejor o peor, pero es algo que quería hacer.

“Llevábamos ocho años en el mismo sistema y necesitaba hacer algo distinto y este disco me va a ayudar a salirme, no nada más del sistema de trabajo de un dueto, sino hasta del tipo de música que estábamos haciendo porque tiene otro espíritu. Sin Bandera estaba muy influenciado por el R&B, el hip-hop, pero en los últimos años estuve escuchando cantautores contemporáneos en inglés, algo más cercano al folk”, explicó el intérprete, citando como ejemplos los casos de Jack Johnson y John Mayer, quienes han hecho carrera con rock de autor.

Después de grabar cinco discos con Sin Bandera –Sin Bandera (2003), De viaje (2004), Mañana (2004), Pasado (2006) y Hasta ahora (2007)– el cantautor mexicano sabe que tiene ante sí el gran reto de demostrar que puede triunfar en su carrera como solista. Sin embargo, sabe que para ello tendrá que convencer a quienes siguieron su trayectoria con el dueto.

“El primero que tiene que aceptar que Sin Bandera ya no existe soy yo, si yo lo hago bien y puedo transmitirle a la gente que soy feliz haciendo algo nuevo y que creo en lo que hago ahora, es más probable que ellos también lo acepten. Si yo mismo sigo esperando que la gente reaccione como si fuera esa época pues yo sería el primero en transmitir el mensaje equivocado”, explicó.

Pero tampoco se cierra a la posibilidad de seguir interpretando algunos éxitos del dueto, pues sabe que en un principio le servirán como gancho para llamar la atención de la gente.

“Algunos empiezan a pedir que cante Kilómetros, Entra en mi vida y así, algunas sí las voy a hacer, las que escribí yo, pero le dimos una vuelta a esas rolas, las pusimos en el sonido de este disco y se oyen bastante distintas, pero al menos la gente tiene la ventaja de escuchar algunas rolas que conoce y tú tienes la ventaja de que no todo el show sea desconocido.”

Para el compositor, quien ha dado temas a cantantes como Alejandro Fernández, el giro de su carrera no debe ser visto como un concepto absoluto, pues aunque es cierto que renunció a la comodida del famoso dueto que integraba con el argentino Noel Schajris tampoco perderá su esencia.

Prueba de ello es que los temas que componen L.P. mantienen una búsqueda constante aunque lo hacen de un modo más relativo.

“Ahora sé que no hay alguien completamente bueno ni malo, hay humanos que se equivocan y que aciertan, está uno en la búsqueda de felicidad y en esa búsqueda a veces haces daño, a veces no, a veces aprendes de tus errores y otras no; y las letras de este disco son de ese tipo, más subjetivas”.

Para explicar su postura, Leonel accede a diseccionar Miedo, su primer sencillo.

“Lo primero es lidiar con el rollo de que mucha gente cree que es una canción para una chava y se bloquea y no oye de qué se trata; hablo de la dificultad real que significa enfrentar tus miedos y hacerlos presentes, uno siempre está tratando de ignorarlos, pero cualquier cosa que ignores crece; cualquier demonio al que no le hagas caso de pronto vuelve con una fuerza incontrolable.

“Si ignoras un temor, crece al doble. Un poco de eso lo viví cuando vino este cambio de proyecto y tenía que enfrentarme a una nueva realidad en la que iba a trabajar solo, me di cuenta de que había cosas que estaba postergando y que había lugares de comodidad en los que me acostumbré a estar. Es una zona de confort y eso es bien peligroso porque te vuelve perezoso”.

La clave para ir más allá y atreverse a enfrentar sus miedos consistió en enfrentarse a sí mismo como compositor y cantante, en aceptar su nuevo status de solista, dijo.

“Después de ocho años de trabajar a dueto hacerlo solo se vuelve bastante complicado y Miedo fue un exorcismo, fue la primer rola que hice del disco y era algo que necesitaba sacar y cantarlo. Ojalá la gente sepa que cuando tiene miedo de hacer algo, de cambiarse de chamba, de terminar una relación o de comenzarla o de cualquier cosa, no están solos. Todos los humanos de alrededor sienten lo mismo.”

Tomar una pluma y enfrentar una hoja en blanco en la que se plasmen sus sentimientos es una tarea que requiere un cierto grado de masoquismo pues el sufrimiento es el mejor combustible para componer, explicó Leonel, aunque aseguró que él vive ahora una situación emocional y de pareja muy buena.

“Para la parte triste y dura tengo que usar la imaginación, pero la cuestión de tener una pareja que te da muchas cosas y con la que te sientes tan feliz también te ayuda a imaginarte cómo te sentirías si la perdieras. Si pierdes a alguien que te hace tan feliz quiere decir que realmente hiciste algo muy mal, entonces las emociones que van a venir por una pérdida de ese tipo son de culpa, son emociones más densas que las de la tristeza”.

¿Entonces se requiere sufrir para alcanzar la capacidad de plasmar esas ideas?

“Sí se sufre, no necesariamente más que los demás, creo que la manera en que vives el sufrimiento es distinta. Hay un gozo porque sabemos que el sufrimiento traerá sensaciones que se reflejarán en nuestro trabajo, no sé si sea algo masoquista, pero creo que la gente que nos dedicamos a escribir canciones tratamos de sentir muy fuerte. Vivimos lo mismo, pero nosotros con una lupa, convertimos esas emociones en palabras y canciones para que la gente se pueda identificar y pueda ver la escena.”

Para León, el sufrimiento ahora camina de la mano de la felicidad pues ver concretado su proyecto solista también lo entusiasma.

“Estoy feliz, con todos los signos de interrogación que aparacen de ¿qué va a pasar ahora?, además de la lucha interna de dedicarme a hacer música por sí misma y tratar de anular las expectativas y las comparaciones, porque eso puede ser muy dañino y puede afectar tu trabajo artístico, querer hacer canciones que suenen como las de antes o discos que logren lo de antes. Eso ha frenado a muchos artistas en sus carreras porque se han obligado a repetirse.”

De ese modo, dice estar dispuesto a arriesgarse con su música, a morirse con su idea.

“En la música tienes que moverte y arriesgarte a perder un poco por ganar otro tanto. Sé que quisieras no perder nada, pero ese tipo de pensamientos son cómodos, tienes que entrar en territorios que no habías entrado y ahí asumes el riesgo, pero también entiendes que es el único modo de seguir creciendo y cambiando y dejando algo que valga la pena, que no se vuelva todo una repetición de ti mismo.

“Si el mundo está cambiando, por qué no moverte tú con tu música. De repente en Latinoamérica y España nos aislamos un poquito y terminamos haciendo durante muchos años el mismo tipo de pop o de rock, y vienen algunas propuestas como Ximena Sariñana que tiene buena respuesta porque es alguien con un sonido distinto y aventurado y con un poco de audacia. Eso la gente lo agradece”, concluyó.

La única manera de alcanzar el punto que quiero es a través del riesgo.”

L.P. en palabras del AUTOR

“Con la alineación musical compuesta de pianos vintage, guitarra acústica y algunos toques de eléctrica, bajo (eléctrico, contrabajo y electroacústico), y batería, envueltos en arreglos de cuerda íntimos e importantes, el disco aparece con un sonido que extrae elementos del folk norteamericano, del rock suave, el pop y el country, concentrándose lo más posible en las canciones como el centro de todo.”

Fuente: Exonline