Juanes
Juanes

El artista antioqueño arrasó en la más reciente entrega de los premios Grammy Latinos con cinco estatuillas.

El paisa acaba de un homenaje de la OEA por su labor en pro de los heridos en combate, que adelanta su fundación ‘Mi Sangre’.

La prensa internacional no para de aclamar los triunfos de nuestro Juanes.
Con su más reciente gira ha tenido llenos totales tanto en el ‘Madison Square Garden’ de Nueva York como el ‘Taj Mahal’ de Atlantic City, entre otras ciudades del mundo.
Medios influyentes como ‘The New York Times’, ‘New York Daily News’ y ‘The Washington Times’, entre muchos más, lo han nombrado como ‘El Jefe’ latino y hasta lo han comparado con Bono, cantante de ‘U2’.
En una entrevista íntima, después de arrasar en los ‘Grammy Latinos’, habló para mi programa ‘Entrevista Andrea’, que se transmite en ‘Nuestra Tele Noticias 24 horas’.
Algunos apartes de nuestra conversación:
¿Qué pasa con usted a estas alturas del partido, cuando está en medio de una gira y llegan momentos de agotamiento? ¿De dónde saca uno ganas para seguir?
Lo maravilloso de la música es que hay como una magia. A veces uno está mental o físicamente muy cansado, pero cuando llega el momento de montarse al escenario, siempre se siente diferente y hay más ganas.
Pero como al resto de las personas,
¿no le duele la espalda o se le inflama el colon? ¿Físicamente cómo se le manifiesta?

En la garganta, porque ese es el instrumento que está siempre trabajando.
A veces es una pierna, un brinco mal dado, te caes y ¡crack! Si no la espalda, por cargar la guitarra…

Con esta gira llegó a Latinoamérica… pero,
¿cómo hizo en países como Rumania, Dinamarca y Rusia, entre otros?

Para mí ha sido como un descubrimiento total, pues la conexión es musical.. No entienden mucho las palabras, aunque cantan algunas cosas.
Pero en países como Alemania, hay un interés particular por la cultura latina.

Me contaron que en Alemania llegó a un programa de radio y el locutor le preguntó sobre un tal ‘Pepito’, y
¿quién es Pepito?
Sí, llegamos a la radio y el tipo preguntó: «Â¿quién es Pepito?» «Â¿Cómo nació la canción?» Yo no entendía y le pregunté:
«Â¿A qué se refiere con Pepito?» Y dice el locutor: «Como tú cantas adiós Pepito». (Risas)…

¿Es cierto que a Finlandia has ido más veces que a cualquier país en Latinoamérica?

Es cierto. Caímos en cuenta de eso y nos parece rarísimo ir más a Finlandia que a Bolivia, Perú o Ecuador, siempre nos invitan a conciertos y festivales de radio.
Cuando estaba de gira en Marruecos, supe que la familia real se encontraba en primera fila, ¡qué honor! ¡Pues imagínese!.
Llegamos allá, tocamos en Rabat, en un festival, y vaya sorpresa la que nos llevamos porque la gente se sabía las canciones.
Y yo solo decía: ¿Dios mío, de dónde las conocen? Después del concierto fuimos a una fiesta a la que nos invitaron y cuando entramos a la discoteca, la gente estaba ¡muy emocionada! Ni en mi casa me reciben así. Ja, ja, ja… Les dije: ¿qué pasó aquí, ustedes me están confundiendo con alguien más o qué? Me pareció rarísimo.

Con tantos ires y venires, ¿cómo le va con los aviones?

Pues me iba muy mal, primero me tomaba tres whiskys o tres copas de champaña a las 7 de la mañana y a 30.000 pies de altura y me daba una borrachera brutal.
Después empecé a tomar unas pastillas que me calmaban muchísimo, pero me daban sueño y tampoco me funcionaban.
Hasta que un día dije: tengo que convivir con los aviones, así que hagamos las paces, ¡y lo logré!

Vamos al tema familiar.
¿Cómo hace para no perder el contacto?

Uso el teléfono todo el día, afortunadamente con la camarita por Internet me veo con mis niñas cada rato.
Hablamos mucho o ellas vienen, dependiendo de donde estemos.

¿Pero además, les enseñó de tecnología?
Luna, mi niña, tiene 5 años y maneja el computador perfectamente, ya sabe cómo prenderlo, apagarlo, sabe cómo buscar el iconito del chat y comunicarse por ahí.
¿Y en el caso de su mamá, cómo le va con la tecnología?

Hay que llamarla a la casa, eso sí, al fijo de la casa.
¿Le reclama cuando no aparece un día?
Me reclama todos los días. Dice: «Usted por qué no me llama, ¿fue que se olvidó de mí?».
Se pone bravísima conmigo y para mí ella es muy importante. Mi papá falleció hace 13 años y mi mamá es como la columna vertebral de todo.