La pareja se declaró culpable de extorsión y robo de fotos y videos. Según el acuerdo, no podn referir ningún detalle sobre la intimidad del cantante.

Dos ex empleados de Alejandro Sanz acusados de exigir dinero para no divulgar asuntos personales del cantante español tienen prohibido revelar información de la vida íntima o romántica del artista, de sus hijos y ex esposa, según un acuerdo de confidencialidad firmado hoy con la Fiscalía Estatal de Miami.

Carlos González, cubanoamericano, y su esposa, Sylvia Helena Alzate, de origen colombiano, rubricaron el documento un día después de declararse culpables, tras alcanzar un acuerdo con los fiscales a cambio de recibir una leve condena.

La firma con los fiscales Michael Von Zamft y Alicia García se celebró ante el juez Israel Reyes, encargado del caso, bajo estrictas medidas de seguridad en la sala del tribunal que incluía detector de metales y registro de las personas.

El acuerdo de confidencialidad señaló que los acusados no pueden difundir específicamente información relacionada con un DVD que contiene una treinta de fotos y vídeos que están en poder de la Fiscalía Estatal y forman parte de las pruebas del caso que están restringidas al público.

Según los fiscales si se daban a conocer públicamente podrían "hacer daño a la reputación y a la privacidad de la víctima"

Las autoridades estadounidenses se incautaron las fotos y los vídeos en el domicilio de González y Alzate, en diciembre de 2006 cuando uno de los empleados del ganador de 17 premios Grammy presentó la denuncia ante la Fiscalía Estatal.

El matrimonio tampoco puede revelar datos que hayan conocido "de Sanz, su vida íntima o romántica, sobre los hijos del señor Sanz, de su ex esposa, durante el tiempo que estuvieron empleados", según el acuerdo que fue distribuido a la prensa con autorización del juez.

Asimismo, se les prohibió hablar de los asociados del intérprete de "Corazón partío", empleados, agentes, contratistas independientes, representantes, compañeros de trabajo y cualquier otra persona vinculada con Sanz.

Lonnie Richardson, abogado de los acusados, manifestó hoy su "gran preocupación" ante la posibilidad de que a sus clientes alguien los acuse de violar los términos del acuerdo de confidencialidad.

El juez Reyes dijo que no podía pronunciarse ante un asunto que no ha ocurrido.

La pareja afrontaba un cargo de extorsión por exigir supuestamente 500.000 dólares a Alejandro Sánchez Pizarro, nombre real del artista, para no divulgar a un medio de comunicación de España algunos de sus asuntos personales.

Los dos trabajaron durante seis años para Sanz en su residencia en North Bay Road, en Miami Beach, como mayordomos.

En diciembre de 2006 cuando comenzaron los hechos, el cantante español hizo público un comunicado en el que informaba de que tenía un segundo hijo con la puertorriqueña Valeria Rivera.

Sanz es padre también de una niña nacida el 28 de julio de 2004 de su relación con la modelo mexicana Jaydy Mitchel.

González y Alzate afrontaban un máximo de 50 años de prisión y un máximo de quince años, respectivamente, y ahora deberán cumplir una condena de dos años de libertad condicional cada uno.

El acuerdo alcanzado con la Fiscalía establece que no quedará registro de sus antecedentes penales.

Ambos aceptaron declararse culpables minutos antes de que entraran el martes al tribunal las 45 personas convocadas para la selección del jurado para su juicio.
González afrontaba dos cargos adicionales: robo en mayor cuantía en primer grado y otro por ofensas contra usuarios de computadoras.

Ex empleados de Alejandro Sanz no podrán hablar sobre su vida privada – Infobae.com