Por ISTRA PACHECO / Associated Press

Con un despliegue de artistas de primera se celebró el sábado uno de los recitales masivos más grandes en la historia de la región, "El concierto por los niños", una iniciativa de la Fundación América Latina en Acción Solidaria (ALAS), simultáneamente en la Ciudad de México y Buenos Aires.

En México, a las 17.00 en punto hora local, el recital arrancó con el español David Bisbal, quien cantó cuatro temas ante cientos de miles de personas que a pesar de la lluvia abarrotaron la plaza central conocida como Zócalo, en la capital.

El momento cumbre en Argentina llegó cuando los artistas en el escenario se unieron con quienes actuaban en México para hacerle coro a Alejandro Sanz y su tema "No es lo mismo". Sin embargo, la conexión con México quedó deslucida cuando sólo salieron unos pocos de los artistas en el cartel, de los que aproximadamente la mitad no se sabían la canción.

Ricardo Montaner explicó posteriormente que el problema estuvo en que se agregaron estrofas nuevas al tema de Sanz y que no todos estuvieron seguros del orden de los nuevos versos.

El venezolano dijo además que hubo un problema de retraso en la transmisión vía satélite y que por eso hubo algunos problema.

Salvo por ese incidente, que dio la impresión de que los artistas no habían ensayado para el momento, el espectáculo en México fue impecable, en un ambiente de mucha alegría y con la plaza llena de confeti multicolor.

Ricky Martin dio un espectáculo vibrante en el que se combinaron instrumentos de viento y sus acostumbrados bailes con mucho movimiento de caderas.

El boricua señaló que el concierto "es por el dolor por el que pasan algunas niñas de este continente maravilloso".

"Cuando solicitamos ayuda de los gobiernos de cada uno de nuestros países necesitamos hacer alianzas", agregó durante su acto, que constó de cinco canciones, y en el que a pesar de tener la misma condición física a la que tiene acostumbrados a sus seguidores, se le notó con algunos kilitos más que en otras actuaciones.

Otro grupo que encendió al público fue Maná, cuyo cantante Fher Olvera sacó una bandera de México y la desplegó mientras la gente cantaba al ritmo de su música.

En una rueda de prensa previa, Alex González, baterista de la agrupación, lamentó que la pobreza generalizada en Latinoamérica haya provocado que las personas "se acostumbren a ver los pobres, como que se ha perdido la sensibilidad, y tenemos que cambiar esa actitud".

"Si tantos artistas de tantos géneros y tan distintos nos podemos unir, entonces los políticos lo pueden hacer" para ayudar a combatir la pobreza.

Montaner dijo: "ya no queremos soportar más la guerra y pobreza de los gobernantes… tenemos que dar un nuevo grito de independencia por la niñez".

Destacó que era absurdo que en un continente con tantos recursos naturales haya tanta hambre, lo que a su juicio se debe a que los alimentos "no llegan donde tienen que llegar" por la burocracia institucional.

Durante la actuación de Bisbal, el público soltó al aire globos de colores y de inmediato entró en calor al ritmo de temas como "Bulería".

El español, quien dijo que se encuentra en medio de la creación de su cuarto disco, consideró que el concierto tan sólo era "el pitazo de salida" para muchas más acciones de este tipo en el futuro.

Sobre la gran cantidad de espectadores que había (unos 300.000 según cálculos preliminares de las autoridades), Bisbal dijo, en una rueda de prensa, que se sentía emocionado "porque ellos saben que viniendo aquí van a ser de una manera una denuncia para que los gobiernos se unan".

El cantante reconoció que la situación económica del gobierno español es un poco mejor de la que prevalece en muchos países latinoamericanos, por lo que sugirió que las autoridades de su país asuman un compromiso de ayudar a los países del otro lado del Atlántico.

Después, subieron al escenario los integrantes de Timbiriche, quienes encendieron aún más el entusiasmo del público.

Fue la última presentación en público de los integrantes de Timbiriche, que se reencontraron el año pasado para festejar su 25 aniversario.

Miguel Bosé, quien apadrinó desde sus inicios a la Banda Timbiriche, que comenzó como un grupo infantil, no dejó pasar la oportunidad de unirse a los integrantes para cantar juntos el tema "México".

Entre la multitud abundaban impermeables y sombrillas, y los asistentes no dejaron que su algarabía se apagara por los ratos de aguacero intenso que se desataron.

La reunión de grandes figuras de la canción busca la atención de gobiernos y organizaciones civiles sobre la necesidad de atajar la pobreza en la que viven los niños de este continente.

El cartel, con un total de 27 artistas, incluye a otras estrellas como Shakira, Juan Luis Guerra, Los Tigres del Norte, Calle 13, Chayanne, Diego Torres, Fito Páez, Gustavo Cerati y Juanes.

En la Costanera Sur de Buenos Aires actuaron 10 cantantes.

El recital, que será grabado para un disco compacto y DVD, llegó a millones por televisión abierta y cable a través de un acuerdo con Televisa y sus filiales, que lo difundían. Además, se transmitió por Internet.

La fundación reunió 200 millones de dólares que irán a programas de educación, salud y nutrición a niños pobres, se informó el jueves.

ALAS se creó en el 2006 por iniciativa de Shakira, Bosé y Sanz, con el apoyo de intelectuales como el Premio Nobel Gabriel García Márquez, empresarios como el magnate mexicano Carlos Slim y organismos regionales.

En América Latina viven 54 millones de niños menores de cinco años, 32 millones de ellos en la pobreza, según datos divulgados de ALAS.

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