«El escenario es una prolongación de la sala de mi casa»

«Me encanta que la gente cante conmigo, pero también que me siente al piano y no vuele ni una mosca»

JOSÉ ANTONIO AZOPARDO – EL UNIVERSAL

Siete discos a cuestas, cientos de conciertos y millones de fanáticos. El cantautor argentino Diego Torres ha probado bastante de lo bueno. Sin embargo, jura no estar obsesionado con el éxito y hasta desprecia la histeria que desata entre sus seguidores.

«Nunca disfruto de la histeria, sobre todo del público femenino. Nunca fomenté eso. Me parece que interfiere en el canal de comunicación entre el artista y el público que escucha. El fin de hacer música no es que sea un griterío», afirma el músico, quien hace un alto en la composición de su octavo largaduración para presentarse en Venezuela, como parte del Festival Movistar Música.

-¿Qué espera cuando canta frente al público?

-Como hombre me gustan las mujeres y tenerlas como público, pero me interesa más dejarles algo, al igual que a los hombres. Me interesa que convivamos. Para mi el escenario es la prolongación de la sala de mi casa. Me gusta hacer bromas, hablarle a la gente. Con el paso del tiempo todo eso se fue dando. Gracias a Dios la vida me dio la razón. Me encanta que la gente cante conmigo, pero también que me siente al piano y no vuele ni una mosca. Sé que a otros artistas no les pasa eso. 45 mil cabezas prestándote atención pueden intimidar mucho más que cuando están histéricas.

-¿En qué dirección musical va su próximo álbum?

-Dentro de la fusión habrá canciones bailables y tranquilas. Además incluiré programaciones electrónicas, guitarras acústicas, piano, teclado, etc.

– se vendió bien en Argentina, no así en Venezuela. ¿Faltó algo para mejorar los resultados?Andando

-Cuando terminas un contrato con una compañía discográfica es normal que ella no te apoye, pues sabe que te vas. Con la gira nos ha ido bárbaro, pero no lucho por tener más éxito. Trabajo para que lo que hago me guste, para que sea una exigencia, un compromiso. Cuando haces un disco quieres que te vaya bien, pero sin sacrificar los primeros órdenes.

Como en casa

-Por su fama está rodeado de tentaciones. ¿Cómo se mantiene centrado?

-El éxito siempre repercute en una persona. A mi me agarró joven. Al princiio te desacomoda y piensas que eso es lo normal, pero no lo es. Te lleva un tiempo analizar y entenderlo, volver a tu eje. A mi me ayudó el hecho de que mi madre era actriz y cantante (Lolita Torres). El mundo del espectáculo me rodeó desde chico, así que hay cosas que no me distraen. Tengo muy claro que luego de tener giras debo bajarme de la locura del trabajo y alimentarme como persona, con mis amigos, mi casa y todos mis afectos. Así tomo oxígeno y me recupero para lo que viene. Siempre tienes que reacomodarte.

-¿Alguna vez le obligaron a cantar en una reunión familiar?

-¡No! A mi me mandaban a callar (risas). En mi casa se hacía mucha música, venían artistas, amigos de la familia. Siempre cantábamos. Mi madre decía que yo era artista desde chico. Lo tenía tan incorporado que no me daba cuenta de lo que hacía frente a todos.

-¿Le gusta la carne?

-¡Sí! Acá se come mucha carne, buenos vinos. Eso es lo lindo de la vida. También juego fútbol, que también es algo muy argentino. Nos gusta, además, reunirnos a tomar mate y comer los domingos. Disfruto eso.

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