El potrillo presenta en cuatro ciudades de Venezuela su gira «Viento a favor», que repetirá, al menos, cincuenta y dos veces más en toda América (Cortesía)

«He buscado la manera de hacer una nueva música mexicana. Si hay una ranchera, la acerco al pop y viceversa».

JOSÉ ANTONIO AZOPARDO – EL UNIVERSAL

Con traje de charro, de baladista y de seductor llegará Alejandro Fernández, para dar seis shows en los escenarios más importantes de Venezuela: Forum de Valencia el 17 de abril, 18 y 19 del mismo mes en el Poliedro de Caracas, 23 y 24 en el Palacio de los eventos de Maracaibo y 25 en la plaza de toros de San Cristóbal.

En cada una de las cuatro ciudades, el potrillo de México montará un espectáculo de más de dos horas con todos los géneros que han marcado su discografía: rancheras, pop movido y baladas. «Trato de respetar a las canciones mexicanas poniéndome el traje de charro. Una vez que estoy así me siento cómodo para cantarlas. Además, hay un gran crecimiento en el trabajo de producción. Esto último es una sorpresa», anuncia el cantante.

El periplo de Fernández -titulado Viento a favor como su más reciente disco- no sólo pasará por Venezuela. Cincuenta y dos noches más le esperan al mexicano en las que también desplegará su juego de amor melódico. Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú, Uruguay, Paraguay, Argentina, Guatemala y El Salvador, entre otros países, le esperan. «En cuanto me dijeron eso me iba a dar un infarto, me sentí ya cansado. Va a estar muy apretado el calendario», manifestó.

El artista recordó que con esta gira celebra sus quince años de carrera. Según él, la clave para perdurar ésta han sido los cambios que ha sufrido su repertorio, sobre todo desde su quinto larga duración: Me estoy enamorando (1997).

«De eso se trata todo, de sorprender con cada disco al público y a los medios de comunicación. Siempre que lanzas algo quieres que sea diferente. Y yo he buscado la manera de hacer una nueva música mexicana. Si hay una ranchera, la acerco al pop y viceversa. Una canción pop contiene entonces instrumentos típicos de las rancheras, como la trompeta y el guitarrón», explicó.

El tiempo y lugar

En su paso por Venezuela, el potrillo aseguró que le encantaría aprovechar para disfrutar y relajarse en dos parajes: el archipiélago Los Roques y la isla de Margarita, pero aclaró que su ajustado horario no se lo permitirá.

«Esos son lugares que me han presumido mucho. Creo que llegaré el mismo día del concierto. Al día siguiente vamos a otra ciudad y así sucesivamente. No habrá tiempo de sobra», explicó el intérprete de Tantita pena.

De lo que si está seguro Fernández es de que se comerá alguna arepa, platillo que cuenta entre sus preferidos: «Me encantan las arepas, aunque depende de cuál. Lo único es que estoy a dieta para mantenerme delgado, pero seguro comeré alguna».

El artista también admira de Venezuela al cantautor Franco De Vita, con quien recientemente grabó una versión del éxito Te veo venir soledad. «Me gustó mucho la canción, de hecho es una de las favoritas de mis hijos. La tienen en los iPhones y en sus iPods. En Guadalajara, mi ciudad, sonó mucho en la radio. No pude grabarla junto a Franco, pero es un músico a quien admiro mucho, uno de mis cantantes favoritos desde que yo estaba chico».

Con respecto al concierto Paz sin fronteras que organizó su otro colega, Juanes, el potrillo se excusó, pues por compromisos de trabajo no pudo asistir. Sin embargo, aseguró que estuvo «consternado» mientras duró la situación prebélica entre Ecuador, Colombia y Venezuela.

«Me sentí mal porque son tres países a los que quiero mucho. Me han tratado bien en todos. Por eso oré por una solución. La paz siempre ha identificado a Latinoamérica», concluyó.

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