Eclipse
Eclipse

Desde el río Ganges en la India hasta las playas remotas del sur de Japón, el Sol salió ayer sólo para desvanecerse en la oscuridad total momentos después, provocando asombro y pavor en millones de personas en toda Asia.

El eclipse total de Sol más largo del siglo cubrió una franja de Asia, comenzando poco después del amanecer en la India.

Miles de hindúes salieron a rezar salmos y a bañarse en las aguas del Ganges. Los habitantes del municipio de Varanasi tuvieron la mejor vista del país, ya que el Sol desapareció durante casi cuatro minutos.

En un pueblo del norte de Bangladesh, país musulmán, decenas de miles de personas congregadas en un estadio «se pusieron a llorar y temblar de miedo cuando desapareció el Sol y aplaudieron cuando reapareció».

La tragedia no estuvo ausente. Una mujer de 65 años murió y seis personas resultaron heridas junto al Ganges, donde se habían congregado unas 2.500 personas.

Regresó el día a medida que la sombra de la Luna se desplazaba hacia el este. El eclipse fue el más largo desde el 11 de julio de 1991, cuando cubrió una franja desde Hawai hasta América del Sur. Se verá otro igual recién en el 2132.

El Sol quedó completamente ocultado por la Luna en el Estado indio de Gujarat y luego para los habitantes de un corredor de 15.000 km de largo por 258 km de ancho, que atravesó de oeste a este India, Nepal, Bhután, Bangladesh, Birmania y China, hasta las islas sureñas de Ryukyu, en Japón.

Muchos se encerraron en sus casas, víctimas del miedo.

En India reinan muchas supersticiones y fábulas de la mitología hindú, una de las cuales dice que un eclipse es causado cuando un dragón-demonio se traga al Sol. Otro mito es que los rayos invisibles del Sol pueden dañar a un feto y provocar defectos congénitos.

El eclipse -causado cuando la Luna se mueve directamente entre el Sol y la Tierra y cubre el Sol completamente para oscurecer el planeta- duró casi cuatro minutos en India. En algunas partes de Asia se extendió por seis minutos y 39 segundos .

En Pekín, un densa capa nubosa cubrió el cielo y virtualmente oscureció a los rascacielos del centro de la capital china.

En Shanghai, los que se abarrotaron para ver el fenómeno se mostraron decepcionados debido a una suave llovizna en la mañana, pero en el momento en que el cielo se oscureció, muchos observadores se alegraron. «Aunque llueva, no quiero que se estropee el ambiente. Quiero disfrutar de un día especial», dijo Song Chun Yun, aguantando un paraguas y llevando gafas especiales.

En Bangkok, decenas de monjes dirigieron una oración masiva para proteger a Tailandia del mal. «El eclipse es un mal augurio para el país», dijo el prominente astrólogo Pinyo Pongjaroen. «Oramos para mejore la suerte del país», explicó.

En Japón muchas personas se tomaron el día libre y pagaron fuertes sumas para gozar del fenómeno.

En la diminuta isla de Akuseki duró 6 minutos y 25 segundos y más de 200 turistas debieron refugiarse debido a una alerta por tornado. Sin embargo, al desvanecerse la luz, todos salieron al patio de la escuela donde aplaudieron y lanzaron gritos de júbilo, dijo el funcionario Seiichiro Fukumitsu.

Unas 2.000 millones de personas -un tercio de la humanidad- pudieron contemplar este eclipse excepcional. Agencias AP y AFP