En el escenario estaba Shakira, que cambió sus ajustados pantalones de cuero negro por un vestido de señora. Estaba también Alejandro Sanz y, mirándolos desde la platea, Roger Waters –alma mater de Pink Floyd– y Antonito de la Rúa, que no tiene nada que ver con la música, salvo que es el novio de la cantante colombiana. Y aunque aparecieron en escena como en un espectáculo, abriéndose el telón y saludando con los brazos en alto ante los aplausos, esta vez no hubo canciones ni fiesta. Todo lo contrario. Estaban allí, en la prestigiosa Columbia University, para hablar y escuchar sobre los chicos pobres de América latina.

El anfitrión fue el economista Jeffrey Sachs, presidente del Earl Institute de la universidad, que con dosis de humor fue cediendo la palabra a cada orador, entre los que se encontraban la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y sus colegas de México, Felipe Calderón; de Paraguay, Fernando Lugo; de El Salvador, Elías Saca, y de Panamá, Martín Torrijos. También el presidente del BID, Luis Alberto Moreno.

Tanto Shakira, presidenta de la Fundación Alas, como Alejandro Sanz destacaron la importancia de que los niños se alimenten y tengan acceso a un médico. Reclamaron políticas de Estado para ayudar a la gran cantidad de niños que viven en la miseria en el continente. Los presidentes contaron los planes que están desarrollando para paliar esta situación.

Después de felicitar a Shakira y a Sanz –“dos personas exitosas que podrían pasar la vida divirtiéndose pero que se dedican a darle visibilidad a la pobreza”–, Cristina Kirchner tiró un par de frases sobre la situación que se planteaba: “No somos el continente más pobre, somos el más injusto, en donde más inequitativamente se distribuye el ingreso”. También: “Además de planes que tienen un fin asistencial, tenemos que tender a políticas donde los padres vuelvan a tener trabajo bien remunerado. No hay mejor estimulación para un chico que vivir en un hogar que cuenta con recursos para mandar a sus hijos al colegio y poder comer”.

Allí volvió a cargar contra la libertad de mercado sin intervención estatal. “El mercado no les da estimulación temprana a los chicos que no tienen medios, sino que tiene que estar el Estado con su rol indeleble e insustituible”, señaló. Apenas terminó de hablar, la Presidenta saludó a cada uno de los panelistas, hubo foto con Shakira y con Roger Waters y salió casi corriendo hacia la ONU, donde la esperaba Abas El Fasi, primer ministro de Marruecos, uno de los países que visitará en noviembre.

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