India

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Noche de violencia en Bombay. Lejos de volver a la calma tras los ataques de ayer, la ciudad sigue sumida en el miedo y el caos. Las informaciones que llegan desde India son confusas y discordantes. Según la prensa local, las Fuerzas de Seguridad siguen sin poder rescatar a todos los rehenes y controlar la situación, 24 horas después de que comenzaran los ataques simultáneos en Bombay, la capital económica del país. Sin embargo, las autoridades intentan convencer a la población de que tienen la situación controlada.
La Policía informó hoy que la cantidad de muertos suman 119 y 315 heridos. Y no se descarta que la cifra pueda seguir creciendo. Entre los fallecidos hay 97 civiles indios, 14 policías y 8 extranjeros. Y entre los lesionados hay 269 indios, 22 extranjeros y 24 agentes.
El primer ministro de la India, Manmohan Singh, afirmó en un mensaje al país que los terroristas provienen del extranjero. «Es evidente que el grupo que llevó a cabo estos ataques, con base en el exterior, vino con la única determinación de crear la confusión en la capital comercial del país», dijo.
Aunque Singh no mencionó a ningún país en particular, fuentes del Ejército hablan de extremistas de Pakistán, país vecino que mantiene una fuerte disputa con la India por Cachemira desde 1947. Rápidamente, los Servicios Secretos paquistaníes salieron a negar cualquier participación en los ataques.
El infierno se desató anoche en la capital financiera de la India, luego de que grupos armados atacaran en forma simultánea, con ametralladoras y granadas de mano, hoteles cinco estrellas, el Taj Mahal y el Oberoi Trident, la estación de trenes local, dos hospitales, el cuartel de policía del sur de la ciudad, un centro judío y un popular restaurante, el Leopold Café.
Mientras avanza la segunda noche de horror en la India, se siguen oyendo tiros y explosiones en el hotel Oberoi, en el que una tropa de élite entró para intentar rescatar a las 100 personas que se encuentra allí, entre ellas, unos 35 posibles rehenes, informan las cadenas de TV.
Además, la situación se complicó debido a que se desató un incendio en el Oberoi, mientras la Policía intentaba liberar a rehenes. Una densa humareda y grandes llamas salían de las ventanas del hotel, mientras se escuchaban tiros en el interior del edificio.
En tanto, el jefe de la policía de Bombay informó que ya no hay peligro en el lujoso Taj Mahal. «Toda la gente que estaba dentro ha sido rescatada», informó por televisión.
Las operaciones contra los terroristas atrincherados continuarán durante la noche y hasta la mañana si es necesario, dijo el jefe del gobierno regional de Maharashtra, Vilasrao Deshmukh.
Imran Babar, que se identificó como uno de los terroristas, llamó al canal NDTV y pidió hablar con las autoridades para hacer un intercambio de rehenes, a la vez que denunció presuntos abusos contra los derechos humanos en Cachemira. Pero el gobierno negó que haya habido o vaya a haber algún contacto.
Esta madrugada, un grupo hasta ahora desconocido y autodenominado Mujahidines del Deccan se atribuyó los ataques en una serie de correos electrónicos enviados a la prensa. En los últimos 5 años, más de 600 personas han muerto en la India a causa del terrorismo.