Alejandro Fernandez y Miguel Bose
Alejandro Fernandez y Miguel Bose

Hubo muchos, pero el hombre más feliz en todo el Foro Sol fue Alejandro Fernández.

Al avanzar hacia el proscenio para encontrarse con Miguel Bosé, llevaba una sonrisa de éxtasis que no se le quitó mientras estuvo en el escenario para interpretar a dueto “Te amaré”.

Al final, el cantante ranchero se quitó el apuntador que le soplaba la letra y luego palmeó la cintura de Bosé, quien le respondió con un abrazo.

La escena se repitió más adelante en la canción “Olvídame tú”, otra romántica a la que Fernández nunca le encontró el tono, ya que su voz sonaba demasiado grave y rasposa para la seducción suave.

Sin embargo, nadie reparó en este hecho, ya que en general les bastó con verlo caminar con ese aire de dandy que tantos piropos le consigue.

Así que nadie se enojó tampoco cuando Fernández erraba los comienzos de los versos ni en sus entradas a destiempo.

A diferencia de las ovaciones que provocó Fernández, Bosé consiguió mucha menor atención en temas como “La belleza”, cuyas letras hablan de revoluciones internas y de lo superficial que es el mundo actual donde, por ejemplo, una imagen vale más que el talento.