Alejandro Fernández conquistó al público desde el primer minuto, con sus románticas baladas, sensuales ritmos latinos y tradicionales rancheras.

En la segunda parte del show, el artista reapareció enfundado en su traje charro que lleva con autoridad y orgullo, acompañado de sus mariachis compuesto por 13 músicos.

Sus solos de voz en temas como "México lindo y querido", "Ay Jalisco", "Loco" y muchas más, corroboró la gran calidad interpretativa que lo ha situado como uno de los mejores artistas de Latinoamérica.

La puesta en escena fue de primer nivel, con efectos visuales que sorprendieron por un nivel técnico ejemplar y un magistral uso de recursos creativos. Una asociación de luces, imágenes y animación daba una fuerte conexión con la carga emocional de cada una de las canciones.

Una gran ovación recibió al ídolo mexicano Alejandro Fernández, en sus dos presentaciones en el Arena Santiago. Los miles de asistentes corearon sus canciones de principio a fin, dejando en claro que en Chile el "Potrillo" es un artista consagrado.

Treinta canciones interpretadas, más de dos horas y media de concierto, nueve mil personas, fueron el escenario perfecto para que se provocara esa magia y empatía, que solo consiguen los grandes de la música.

"A manos llenas" dio inicio a una seguidilla de grandes éxitos, que mostraron a este ganador de múltiples reconocimientos como el único dueño del escenario y de la noche.

En su cuarta visita al país, el azteca fue testigo del cariño de su público, y del éxito alcanzado.

Un Disco de Oro y un reconocimiento a la trayectoria musical fueron el inicio de una exitosa visita que reunió en dos noches consecutivas a más de 20 mil personas, conquistando un espacio que asegura que Fernández ya es una estrella en Chile.

Una visita que sin duda quedará grabada en miles de chilenos y en un artista que llegó a emocionarse por el afecto que le entregó su público, la que muy probablemente se extenderá.